Thursday, November 16, 2006

My name is prince



Ahora es más difícil el desapego, porque me debes los labios. En todo caso, no te asustes, sigo abogando porque el asunto es mío, el asunto es tan mío que debo esperar para hacer tormenta, debo morderme la boca para no gritar todas las contradicciones. Para no pasar en banda durante una noche que podría pertenecer, incluso, a otro continente. Es como si toda esta mole de cemento no quisiera perfilarse ante mí como el verdadero despertar de los relojes que se dicen milagrosos.
Escapo, yo también escapo. Pero escapo a la comunicación infinita, como si no pudiese existir la posibilidad de comunicarse….
Entonces vamos armando el cuento del príncipe y la princesa. El príncipe abraza y la princesa recibe. El príncipe insinúa y la princesa se sonroja. El príncipe tiene todas las certezas y la princesa jamás se mancha las manos. La princesa sólo arriesga la pasión que el príncipe le promulga como alimento. La princesa fagocita lo que dice y lo que no dice el príncipe, entonces ya tiene armado su castillo, que por cierto no será principalmente construído por ella.
Sucede que la princesa se ha encontrado con un príncipe que no tiene certezas. Sucede que la princesa de pronto tiene las manos llenas de barro. Sucede que los castillos no son castillos y el despertar no siempre está dotado de ensueño. Sucede que el príncipe no es príncipe y la princesa no es princesa. Sucede que no hay certezas…..

4 Comments:

Blogger tuerten said...

cogito, ergo prince.

saludos

6:48 AM  
Blogger Capadoccian said...

pero sucede...

1:52 PM  
Blogger siempre el sur said...

y no hay, eso es una certeza.

6:49 PM  
Blogger Alma said...

Pasaba por aca, ya no se ni como llegue...
pero me alegro de haberlo hecho.
Muy preciosa tu manera de escribir...
Transcribiste mi alma, a las letras...
Me alegro mucho...

7:19 PM  

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